
El viernes recibí el famoso papel que dice,
refiriéndose a mi como “doña”, que ya tengo el título de arquitecto, por lo tanto, puedo decir que soy arquitecto, o arquitecta, firmar planos y hacer casas… es extraño, porque a pesar de que di el examen hace casi un año, recién me cae la teja, se lo muestro a todo el mundo como si me hubiera ganado el kino. En fin, una gran felicidad de haber terminado este trámite de 7 maqueteados años, no se quién está más tranquila, si yo o mi mamá, que fue hasta Viena a decirme tenía que volver YA (no levaba ni 6 meses afuera), que me titulara y si quería me dedicaba a hacer chocolates, mosaicos, caminar, dormir, pero con un título… Creo que lo que voy a hacer es poner un puesto en el Persa...
1 Comentarios:
Vivan los títulos. Una vez que se tienen, dan libertad... ahora puedes hacer lo que quieras.
besos
a
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal