martes, noviembre 29, 2005

Me acuerdo


Tanto “no me acuerdo, pero no es cierto…” me acordé de algo que es cierto y que, por cierto, si me acuerdo…

1996. En el viaje de estudios hicimos una curiosa parada… El Hotel Arica, en Arica. Dos buses llenos de nosotros, paró en la entrada del mejor hotel que visité durante esos días, y creo que el mejor que he visitado nunca (he estado en varios, con bastante mas menguados presupuestos). Miss Roma (ahora que lo escribo y lo leo parece que fuera una de las candidatas italianas a un certamen de belleza, pero no: era la profe de deporte y miss su apelativo de colegio británico), bueno Miss Roma nos junta a todos afuera del hotel, después de horas de viaje, ganas de ducharse y de salir pronto a la disco mas cercana, y nos dice que tenemos que estar lo mas silenciosos posible y portarnos bien… Que hay una visita importante en el hotel a quien no podemos molestar: el mismísimo general Pinochet. ¿Ahora que hacemos, digo yo? Debo aclarar que nunca me he caracterizado por tener ánimos terroristas, así que un poco contrariada decidí seguir con la onda de estemos callados y salgamos luego a la disco, no vaya a ser cosa que efectivamente nos toque ver y saludar a este señor, quizás hasta nos hubieran echo cantar la canción nacional.

Bueno no me acuerdo de todos los detalles…El único que a mí, con mis seudo rebeldes amigas nos asignaron habitación en el mismo piso que el caballero. Y cada uno siguió con su vida digna de viaje de estudios de colegio cuico en hotel pituco. Hasta que, para sorpresa mía, salgo de la pieza rumbo al comedor y encuentro bloqueado el paso a la escalera, por Pinochet y algunos uniformados en pleno acto de homenaje, haciéndole un regalo, diciendo algunas palabras y juraría que vi lágrimas de emoción caer de sus ojos. Todo esto lo vi a través de la puerta de vidrio sin entender un carajo. Como no le habían conseguido un saloncito para esta extraña ceremonia íntima, algún espacio más digno que el descanso mismo de la escalera, más encima cerrándome el paso a un rico desayuno. Ok, media vuelta y de vuelta a la pieza por un par de minutos.

Esta situación, corta pero extraña, pasó y pude ir a desayunar.

Mas tarde, conversando, mirando el techo, algo estaba haciendo en el lobby cuando por la escalera baja el general. En ese momento fue que varios de mis compañeros se acercaron a saludarlo, hasta a sacarse fotos (¿alguien las tendrá todavía?¿Las mostrarán?). Yo estaba cerca…Al lado la verdad…Claramente NO iba a acercarme a saludarlo y muchísimo menos a sacarme una foto, pero me encontraba dentro del radio donde él voluntariamente iba a saludar con cara de abuelo chocho. Ahí fue cuando tuvo ocasión mi gran acto de desaire y mala educación: se acercó como un metro a mi y me di media vuelta y me fui…Lo dejé con la mano estirada (eso es lo que me gusta pensar!).

3 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Me acuerdo de esa anécdota... por suerte yo no me topé con "aquél" en el hotel de Arica, aunque sí estuve en misa con él más de una vez en La Dehesa. Incluso comulgué al lado de él... wácala! Y el cura facho dale con agradecer a la familia Pinochet por la ayuda que le habían dado para no sé qué cosa, y cuando se paró la gente lo aplaudió!!! (a Pinocho, no al cura, jejejé). A la salida los niños lo saludaban, a lo más estilo "anda a saludar al tata" y yo lo que hice fue poner mi máxima cara de desprecio que logré expresar a toda la situación, y esperar a que se notara... A mí tb me gusta pensar que todos se dieron cuenta, especialmente "aquél". Y lo otro que hice fue dejar de ir a esa misa.

5:45 p. m.  
Blogger :::v::: dijo...

notable relato pacenia...que cabron este viejo, no?

nunca tuve el placer nisiquiera de creer que le falte el respeto...me habria gustado...cuando supe lo de Londres, tome una polera blanca y le escribi con un plumon: por fin justicia par el asesino.

Cuando volvi a casa con la polera puesta, mi papa, ex-Mapu, jefe de la resistencia en los setentas por anios, presidente del banco central el dia del golpe, con casa allanada y amigos muertos, me subio y me bajo a puteadas...solo ahi...por primara vez, entendi lo que el miedo le hizo a esa generacion...y tambien entendi muchas sutilezas de la transicion...me dio pena, me dio algo de rabia...pero finalmente me senti un poco mas en paz.

Besos

:::v:::

8:23 p. m.  
Blogger javiera dijo...

Qué buen rcuerdo prax!!!
Ya estaba en algun lugar, muy guardado en mi extraño disco duro... q a veces se acuerda de puras pelotudeces... en fin.
Yo puedo aportarte que después de la laaaaarga espera afuera de ese hotel (que no se si te acuerdas, pero nos hicieron entrar como de a 3 ó 4 personas, tipo comando), justo cdo me tocó entrar a mí, me estaba esperando una mina del hotel, desesperada, y aleteaba con un papel en la mano, gritando mi nombre. Yo más desconcertada todavía me acerqué, y me entregó el papel como molesta... resulta que ese papel era un fax que había mandado mi mamá, en el que decía en grandes letras "MUERA PIN-8", pq ella había escuchado q el viejo andaba en Arica... lo q no sabía TT era q en esa momento estaba en el mismo hotel q nosotros...
En fn, un aporte para tu relato.
Un beso,
Javi

10:17 a. m.  

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